Mesquita, un municipio de Río de Janeiro, alcanzó un logro histórico en 2025. La ciudad ocupó el primer lugar en la Clasificación estatal del ICMS Ecológico, en la categoría del Índice de Áreas Protegidas Municipales. Este resultado representa un avance significativo desde el puesto 25 en 2017 y refleja una administración con una agenda ambiental firmemente arraigada en su gobernanza.
Publicado anualmente por la Secretaría de Estado de Medio Ambiente, el índice mide la calidad de los programas de preservación ambiental en los 92 municipios de la región de la Baixada Fluminense. Una vez clasificado, puede servir de guía para que otras regiones implementen sus estrategias de gobernanza.
Según Marotto Miranda, actual alcalde de Mesquita y líder de RenovaBR, este progreso solo fue posible gracias a una rigurosa planificación y seguimiento de los indicadores requeridos por el ICMS Ecológico. "La clave fue la planificación y el seguimiento de las acciones ambientales, alineadas con los indicadores del ICMS Ecológico. Se monitoreó minuciosamente cada detalle", afirmó.
El alcalde enfatizó que los cambios ya se están sintiendo en la vida cotidiana de la población. En particular, comentó sobre el fortalecimiento de la recolección selectiva de residuos, la protección de áreas de conservación, la limpieza continua de ríos y desagües, y los programas de educación ambiental. También se han implementado planes de Saneamiento, Residuos Sólidos y Mata Atlántica, junto con la arborización urbana y la gestión adecuada de residuos. "Estas medidas brindan mejor calidad de vida, salud y seguridad a la población", enfatizó.
Además, Marotto enfatiza que la clave está en integrar los planes ambientales con acciones prácticas que mejoren la vida de la población. «El seguimiento y la implementación de los planes de Saneamiento, Residuos y Mata Atlántica fueron cruciales para mejorar nuestros indicadores y, al mismo tiempo, garantizar resultados concretos en la región», explica. Esta experiencia demuestra cómo la gobernanza local puede impulsar el desarrollo sostenible y generar beneficios inmediatos para la comunidad.
Foto: Renato Drones / Conexión Fluminense