Elisa Araújo, reelegida alcaldesa de Uberaba (MG), es un ejemplo de cómo el idealismo y la determinación pueden transformar el escenario político. Con una trayectoria marcada por la valentía de afrontar los retos, Elisa no solo se ganó el corazón de los votantes en 2020, sino que consolidó su liderazgo al volver a ganar en 2024.
“Entré en la política por idealismo”, dice Elisa. Desde los 14 años, participo en acciones sociales y grupos que trabajan por la ciudadanía. Con el tiempo, comprendí que podía hacer más que comentar y criticar. Con este espíritu ciudadano, me puse a disposición de la comunidad. Empecé con solo 2% de intención de voto, pero la verdad que transmití me ganó la confianza de la población.
Lucha contra la corrupción y la transparencia como banderas
Cuando Elisa decidió entrar en la política, encontró un ambiente lleno de desconfianza. “Teníamos un panorama político muy malo, con figuras sin credibilidad y envueltas en corrupción. Una de mis principales motivaciones fue combatir esto con integridad y transparencia”, afirma.
Implementó medidas pioneras, como un decreto que permite al Ministerio Público acceso directo a los sistemas de los ayuntamientos. Si tienes una deuda, no tengas miedo. Logramos la máxima transparencia en el gobierno. También regulamos temas como el nepotismo, la recepción de dádivas y publicamos las agendas de los gerentes. Es una relación de confianza con la población y los organismos reguladores.
Modernización de la administración pública
Proveniente del sector privado, Elisa aportó un modelo de gobernanza innovador a la gestión pública. La administración pública suele gestionarse de forma anticuada, porque siempre ha sido así. Incorporamos buenas prácticas de gobernanza con el apoyo de Rede Governança Brasil, lo que nos ayudó a estructurar una gestión eficiente y profesional, explica.
Durante su primer mandato, Elisa comenzó a implementar el gobierno digital, una herramienta que conecta departamentos, indicadores e información para mejorar la eficiencia administrativa. Ya contamos con una base sólida para el segundo mandato. Queremos ofrecer un canal único para que la ciudadanía exprese sus demandas, optimizando así la gestión y el servicio público.
Respuestas rápidas en momentos críticos
Elisa asumió la alcaldía en 2021, en medio de la pandemia de Covid-19, y enfrentó el desafío de equilibrar las medidas de emergencia y la planificación a largo plazo. Nuestro objetivo inicial fue salvar vidas. Realizamos un diagnóstico completo de la administración, que reveló una estructura fragmentada. Esto nos motivó a modernizar el gobierno e implementar cambios estructurales, destaca.
Uno de los mayores logros de Elisa fue en el área de la salud infantil. Como madre, entiendo la angustia de esperar horas para recibir atención cuando nuestros hijos se enferman. Uberaba solo atendía a niños en un solo hospital filantrópico, con esperas de hasta ocho horas. Tras la pandemia, nos apresuramos a solucionar esto. Abrimos una unidad exclusiva de atención de urgencias infantiles, a la que llamamos cariñosamente UPA Infantil, que ofrece atención completa y humanizada.
La gestión participativa y el futuro de Uberaba
Otro sello distintivo de la gestión de Elisa es el gobierno participativo. Salimos de la oficina y salimos a la calle a escuchar a la gente. Esta escucha activa marca la diferencia a la hora de desarrollar políticas públicas. Nuestro plan de gobierno se elaboró con la comunidad, y nuestra responsabilidad es asegurar su implementación, explica.
Para su segundo mandato, Elisa prevé consolidar la modernización administrativa e invertir en salud, educación e infraestructura. Queremos convertir Uberaba en un referente de gobernanza y calidad de vida. Nuestro objetivo es ofrecer servicios públicos más eficientes y asegurar que la gente se sienta orgullosa de vivir aquí.
Elisa también quiere que su gestión inspire a las generaciones futuras. Quiero dejar un legado a los niños y jóvenes de Uberaba, demostrando que es posible hacer política con integridad y resultados. Que, dentro de 50 años, la población pueda mirar atrás y reconocer este momento como un hito en la historia de nuestra ciudad.
Reelegida con amplio apoyo, Elisa Araújo reafirma su compromiso con Uberaba: «Amo mi ciudad y creo que puede ser aún mejor. Mi misión es transformar los desafíos en oportunidades, trabajando con eficiencia, transparencia y, sobre todo, cuidando a las personas».