Abogada y ambientalista con sólida trayectoria en derecho ambiental y gestión de recursos hídricos, Adriana Bocaiúva, exalumna de RBR, es una de las embajadoras de la Jornada de la Sostenibilidad, promovida para la comunidad estudiantil de RenovaBR.
Su labor se destaca como líder del Comité de Cuenca de la Región Hidrográfica de la Bahía de Guanabara (CBH Baía de Guanabara), uno de los más estratégicos del país. Con un doctorado en Economía por la Universidad Federal de Río de Janeiro (UFRJ) y experiencia en movilización social, Adriana promueve la integración del conocimiento técnico, las políticas públicas y la participación social, fortaleciendo la gobernanza ambiental en Río de Janeiro.
Este logro se debe a una larga trayectoria con causas ambientales. A los 14 años, participó en una actividad extracurricular para restaurar las riberas de un río en un parque cercano a su escuela. A partir de esta experiencia, afirma, se dio cuenta del potencial de la ciudadanía ambiental. Desde entonces, ha forjado una trayectoria profesional marcada por su trabajo en agencias ambientales a nivel municipal, estatal y federal, además de coordinar el primer comité de gestión del agua del estado, el Comité de la Laguna Rodrigo de Freitas.
De la ciudadanía ambiental al liderazgo
Hoy, como directora del Centro de Agua y Saneamiento de la Bahía de Guanabara, Adriana comenta que enfrenta una serie de desafíos. "El principal problema es la falta de inversión en soluciones adecuadas de saneamiento básico en los cuatro ejes: abastecimiento de agua, alcantarillado, drenaje y residuos sólidos. Esta es la mayor presión sobre nuestras vías fluviales", explica. Para mitigar estos impactos, los comités han estado trabajando para financiar proyectos de saneamiento alternativo e implementar planes de saneamiento y gestión del riesgo climático.
La sostenibilidad depende de la colaboración entre el gobierno, la sociedad civil y el sector privado. Explica que los organismos de gestión de los recursos hídricos se componen de tres segmentos: el gobierno, la sociedad civil y los usuarios; por lo tanto, todas las soluciones de gestión del agua implican necesariamente la colaboración entre estos sectores.
Además de su trabajo local, Adriana participa en espacios de desarrollo colectivo, como el Grupo de Trabajo de Sostenibilidad de la red de Exalumnos de RBR, parte de la Jornada de Sostenibilidad. Considera que estos intercambios son cruciales, ya que refuerzan el papel de la educación en la preservación del medio ambiente.
La formación de capital social comprometido implica educación formal, política y cívica, respaldada por contenidos técnicos y estrategias de movilización. El activismo ambiental debe sustentarse en un modelo coherente de Teoría del Cambio que promueva transformaciones amplias y duraderas, concluye.